lunes, junio 06, 2005

Sonreir, sonreir, sonreir...

Los novios que he tenido se caracterizan por ser medio payasos. Es lo único que tienen en común, hasta ahorita. Una vez, uno me arrebató el enojo porque yo creía que no me tomaba en serio, diciendo: "Es que para mí sólo tiene sentido hacerte reír". Poco después supe que me tomaba más en serio de lo que esperaba y ahora me arrepiento de no haber aventado los problemas a un lado cuando estaba con él. Mi primer novio hacía bromas negras sobre su enfermedad, cosa que al principio me incomodaba y que después admiré.
Aún así no voy a negar que algunos de mis novios pierden el tacto con tal de hacer bromas pesadas o sin sentido. Un amigo me dijo: "Es algo de tu figura paterna que admiras en ocasiones y que otras tantas no soportas".
Yo también me he portado como un bufón muchas veces. Cuando una de tus aptitudes está por encima de lo que significa tu compañía, un "Haz lo tuyo", duele más que una patada en el culipollo.

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