sábado, agosto 27, 2005

Vendo mole los domingos

Es el semestre más pesado, pero tal vez, el más disfrutable, académicamente hablando. Mi casa existe para comer, dormir, bañarme y unas cuantas cosillas más; últimamente abrazo a mis perros hasta que los siento míos de nuevo. Cansancio y cero ocio. Pero por primera vez siento que mis habilidades e ímpetus andan chambeando a la par.
Esta semana me confundí: mi maestra de diseño gráfico mira con ternura (y lástima) mis trabajos y sin embargo otra maestra de diseño me aplaude.
Definitivamente fue una semana rara; me enteré que una compañera se ganó el primer premio del sorteo de la UABC, y al rato que me voy enterando, otra compañera pierde su casa en un incendio que le arrebata todo. Michel está boteando para apoyarla
Dos tipos matan a dos chinos que ni la debían ni temían, y en otra parte un chino mata a dos empleados.
Aahh y raro no, pero sí poco común. Entré al taller de Radio y en la cabina 1 caché a dos personas a punto de turrón... mi reacción fue de "no pasa nada", me fui de paso y no hice gesto alguno, pero la parejita en cuestión se atacó de la risa. Válgame. Jajaja
Además de otras rarezas; iba yo caminando hacia un amigo, que tengo poco conociendo, para decirle que lo estimo mucho y me ganó la tirada: "Morra, eres de esas personas que por más mal que esté el día, pones de buen humor." Eso da inspiración como para no quejarse de nada en mucho tiempo. Sentí como si mis zapatos se hubieran vuelto de algodón de azúcar... rositas claro.

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