lunes, diciembre 19, 2005

Todas las noches pensando

No serás pero pareces. Y cuando te veo de cerca, eres más que eso. Estoy acostumbrada a no estar sola, pegada a la piel, al verbo y a la acción. Viene la Luna y se trae todas las ausencias que de día no siento. El reloj, su tiranía, una lámpara vieja, un tarro quebrado y mi voz quebrada. A veces pienso que la mañana es la hora del día con menos pesadumbre. Me la he perdido varias veces. Me falta calor, fruta y calma. Tú eres mi calma. Vienen los perros de todas las casas a decirme buenas noches, no vienes tú, ¿Dónde andas?

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