lunes, enero 16, 2006

Caemos juntos inseparables, pero...

Yo se que tu piensas en el dinero a diario y buscas la manera de resolver lo que te preocupa, durante el día. A mi eso no me molesta. Pero a veces volteo a verte y sólo hablas de cansancio, hambre y tedio.
No entiendo, bueno si entiendo, pero no comprendo, luego te comprendo y trago saliva. Pienso, que estoy mal, al querer que me quieras igual. Yo te veo y olvido que a media cuadra hay tacos de guisado a 12 pesos.
"¿Qué me hueles?", y te digo que nada, que hueles bien. Comienzo a guardarnos rencor por cosas que no se. Bueno, si se, pero no descifrarlo en palabras.
Adentro, una figurilla de porcelana, bailando triste... da vueltas y en cualquier rato se va a caer (Muchas otras veces, del corazón, he recogido pedacitos de chocolate, galleta y cacahuate) Amor: dame una nieve de tu corazón -Cómo no!! con mucho gusto, pero te digo... en el piso no sirven de nada, tómalos antes de que se caigan. -Es que no se cuando se caen.
Liliana tiene el corazón medio roto.

2 comentarios:

Tal vez Mario dijo...

Encontré sobre la mesa tres corazones prestados. El primero lo rompí, el segundo lo guardé en un armario, y con el tercero fabriqué un escapulario que me ayudara a caminar en este monte de espinas.
Un mes después abrí el armario y allí estaba; me estaba esperando con cara de alegría...
Aquí te lo envío......................¡chas!

israel dijo...

mala suerte, pero suerte al fin y al cabo