miércoles, febrero 15, 2006

Liliana "La Valiente" López

Soy una persona a la que la anestesia no le hace gran efecto. Sin duda, el haber soportado algunas extracciones molares y algunas cirugías fue valiente de mi parte, pero ahora, haber aguantado la curación de una uña enterrada (encarnada, obsesionada conmigo ahí la maldita) es una de las cosas que más me han dolido.
Mientras el doctor se apalancaba sobre mi dedo y la sangre caía, apretaba las manos me cobijaba pensando que hay dolores más fuertes, como los del hambre, la soledad y la injusticia. Saludos al gobernador de Puebla:

1 comentarios:

Anónimo dijo...

mmm. me parece una brillante analogia de tu vida la cual expresas cuestiones que han trasformado de una u otra manera tu vida y sin embargo aceptas que has mostrado tu cara mas valiente que el decir que uno es valiente lo convierte en valiente o en otro farsante mas pero este no es el caso y al momento de referirte a "esa uña enterreda" contextualizas tus debilidades y como te tienen entre la espada y la pared pese a que sientes que no deveria ser la maxima prueva de valor lo esta ciendo
vaya vaya con que asi se expresa un muppet
atte
ctc