viernes, junio 02, 2006

Ayer

Fue la noche de la alegría, el movimiento, canciones viejas y risas. Cuando puedes bailar como si nadie te mirara, por fin estás bailando. Lo demás es mero ensayo y simulación. El cuerpo se mueve sin los ojos, y los sordos pueden sentir la música, nada importa.
Encontrar un caballero en estos días es como encontrar una joya en el lodo. Gracias a Alma por llevarme... años tenía sin divertirme como ayer.

0 comentarios: