viernes, junio 16, 2006

Nada de lo que te doy, puedo darte

Sólo me quedan mis ojos tercos que quieren verte, mis manos que quieren repasarte y mi boca inventarte. Tienes ahí mi vida, junto con la carne de mi piel y mi corazón, expuestos, en una mesa.
Brindo por mí, porque nunca he podido conquistar tu corazón -tierra virgen- aunque me he arrancado las uñas en el intento, copa de lágrimas, reserva de 1984. Salud monos condenados a usar zapatos!

3 comentarios:

tessa * dijo...

wow... :)
esta padre padre, me gusto "copa de lagrimas, reserva de 1984"...
ves escribes bonito :)
SALUDOS Y GRACIAS por tus comentarios, yo en ocaciones odio mi blog... :(

Amantes del sur dijo...

Llegamso a ti a traves de ller tus comentarios en el blog de "Rocio". A nosotros también nos gusto ese blog. Lee el nuestro por favor, y brindanos consejos tu que escribes hace mas tiempo
Ana

Rocio dijo...

AMOR:

Te importaria si uso tu poema para mandarselo a mi esposo???

Por favor...

Es original tuyo, verdad...??

Besos

Rocio