sábado, octubre 21, 2006

¿En dónde se pueden tirar todas las quejas, desencantos y naúseas matutinas?

No puedo hacer más que aguantar, como benjamín de la casa, arrullándome por dentro. Durmiendo con los nervios en la mano más la paciencia en la otra; hablándole a los sordos, preguntándome todos los días, porqué los cavernícolas pueden volver loco a cualquiera.

Hace poco, me dí cuenta que no se cargar bebés, además si traes uno en brazos, cualquiera puede decirte que se parece a tí. A la gente le gusta ver lo que quiere ver: una personita enrojecida, aun arrugada por el vientre materno es igualitita a sus padres. (ay es idéeentico)

No se que quiero. Empezaré por remodelar mi cuarto con retazos de tela y pintura roja (como en los programas destinados al bricolaje y decoración amateur) El efecto "antes y después".
Les recomiendo la abstinencia: ahora soy más fuerte que el chocolate, el café, la carne y la pasta. Lechuga para mi alma, zanahorías para mi corazón.

Pónganme una estrellita en la frente y un sello de abejita.

2 comentarios:

tessa * dijo...

Liliiiiiii !!


te mando saludos...

me gusta la sencillez de tus post...

me gusta sus detallitos...

me gusta que me identifico con este asunto de estar creciendo y abriendo los ojos y sentirse uno traicionado por gente que pues ni vamos a cambiar ni nos debe preocupar tanto..

a lo mejor no es el mensaje y me proyecte.. pero pues... me gusta tu blog... jaja///

cuidate... :) bye

Lily dijo...

Al contrario: me describiste muy fielmente!!! pero claro uno puede proyectarse tambien :)
Gracias :) trato de recuperar los animos por escribir