lunes, noviembre 27, 2006

Tun tun tun tun caminar...

Me siento como Remi el hijo de nadie.

Pronto voy a dejar Chavanon, aunque no se si voy a poder llevar a Capi, Servino, Dulce, Corazón alegre... amigos del alma. Conocí muchos Sr. Vitalis, que admiro y voy a extrañar.

No se qué me espera: trabajar en un circo ambulante en Francia, comiendo migajas y sufriendo a la intemperie (Seguro que la compañia Vitalis escuchaba a Queen, "The show must go on").

Al final Remi se casa con Lisé. No se vuelve a encontrar con muchos de los amigos que conoció en sus travesías. Pobre Remi, estoy en tus zapatos. Aunque no me secuestraron cuando nací y mi madre fue muy amorosa conmigo.

Remi vale mucho más que los 40 francos que pagaron por él.

Soy como Heidi y quiero llorar.



0 comentarios: