domingo, marzo 18, 2007

(Debo confesar abiertamente, que desde hace tiempo controlé el insomnio "post-egreso-licenciada-no-tengo-trabajo", imaginando que soy un bebé, cansado, recién alimentado que se dispone a dormir sin importar nada. Funciona y ya no despierto hasta 9 horas después.)



Nunca creí que me volvería a sentir como cuando tenía 3 años. Los olores, el clima, las voces y la publicidad de ese entonces. Fueron estas horas como una máquina del tiempo.

Quería llorar, porque hace casi 19 años, que nadie me cuidaba así. "Confío en ti pero no confío en tus vecinos, no te voy a dejar sola."

Me hice pequeña, como un feto, gestándome acurrucada en tus brazos. Detalles que me dicen directamente, sin enredos ni problemas, el amor que sientes. Te agradezco y me dices que no hay porqué. Y hoy me duermo con la ropa que me prestaste.

Freud me importa un carajo.