martes, marzo 25, 2008

Ramadán

Ay nanita, pues que no he comido desde el domingo. Solamente líquidos...

Ya pasé la etapa de la abstinencia y hambruna. Quisiera tener una foto mía, acostada; desarrollando mi espíritu y publicarla, pero guardo fuerzas para ir a trabajar. (Estaría muy suave, yo en el sillón de la sala, como el ave fénix de caballeros del zodiaco, llena de luces.)

Ahora sí, literalmente, duermo como los gatos. Insisto en lo de mi espíritu; hoy una señora de poco criterio se me atravesó en el auto, y en vez de maldecirla o asustarme; no sentí nada por ella. Mi paz, nadie la ha podido molestar. He ahí el secreto.

Debería ponerle nombre a mi ayuno: "por los niños pobres" o "por la paz", pero no se me ocurre nada. Pienso muy lento; si he podido ir a dar clases es porque precavidamente preparé mi plan de actividades antes de salir de vacaciones, sin saber que un viaje recreativo sería anulado por una enfermedad. Al salir del salón, voy como un carro al que le queda la reserva de gasolina.

Estoy desvariando, no me hagan muchas preguntas. Mi mamá ya se detuvo con eso de -Oye Liliana, ese actor ¿No es el que salía en la película esa... ay no me acuerdo, donde salía el otro actor de ojos chiquitos... ese... que es novio de la que se volvió loca?

En mi estado normal puedo responderle eso, haciendo una inspección mental y haciéndome la brillante. Pero ahorita no. A la gente que pasa hambre no la puedes estar poniendo a analizar situaciones.

Por eso, por eso y por el maltrato animal, había dejado de comer carne.



1 comentarios:

Alba Nidia dijo...

solo puedo decir una cosa


te quiero!! un chorro mil amors!!