miércoles, mayo 21, 2008

Antes de que la rutina nos alcance

No se si como consortes, o como matrimonio disfrazado de unión libre y viceversa. O tú en mi casa, yo en la mía, como novios eternos. Tal vez sin hijos, sin gloria profesional o sin ropa que ponernos al día siguiente. Tal vez con un salario de diputados, con el único dilema en la vida: ¿De qué color compramos los carros este año? No se, ni puedo saberlo.

Pero antes, antes de que todo nos alcance (antes de que tú y yo no nos parezcamos a los de ahora) Quiero decirte, vida mía; lo mucho que me gustas, lo tanto que te amo y lo enamorada que estoy de tí. Es hoy el momento justo.

Quiero que lo sepas, antes de que no tengamos tiempo de decírnoslo. Imprime esto, en letra arial 12 y guárdalo. Y si te enojas conmigo porque quiero un 50% de labores domésticas y otro 50% para ti, saca el papelito y recuerda nuestras promesas de amor, que llegaron tan lejos, que incluso deseamos romper todo el cuadro familiar, y no parecernos a nadie.

Recuerda que tuvimos esa valentía.

Yo no quiero dejar de decirlo. Pero, sólo digo, por si nos atrapa la rutina.

2 comentarios:

Jorge Castro dijo...

Beneditesco !!!! (y)

Saludos desde la escuela al reves, jeje.

Bohemia Apasionada dijo...

Hola! Sobre lo que te dije, eligo el altruismo. Si hay algo en lo que pueda participar, avisame porfis.
Saludos :)