lunes, octubre 27, 2008

Chuchita pensando en Yoyito, en un mundo raro

Chuchita odiaba las distancias, no porque fuera floja para caminar, sino porque le gustaba estar cerca de lo que le gustaba, verbigracia. Todo eso le hacía dormir y vivir tranquila pensando en cosas bonitas.

Chuchita y su novio vivían lejos. En un pueblo se encontraba Yoyito, y en el otro Chuchita, comunicándose con walkie-talkies, o bien, ellos le llamaban transmisores-receptores portátiles. Servían a grandes distancias porque antes no había internet, menos tele y menos radio.

Para que les cuento si no había imprenta. Chuchita inventó la imprenta, más bien copió de unos artefactos chinos de madera que servían como sellos, y de forma amorosa lo registró con el nombre de un ex- novio llamado Johannes. Es que ella era muy lista, pero hacía cosas muy tontas cuando estaba enamorada de forma mal lograda.

Lo del plagio no se conocería hasta el 2038, en una página web, y esto se lo dijieron a Chucha cuando le leyeron la mano. Acudiría con una vidente gitana, porque no había otro tipo de pronóstico más confiable.

Pero para entonces, hablar de copia a los chinos como un delito ya sonaba absurdo, porque ellos se habían vengado copiando, perfeccionando, diversificando y abaratando otros mil inventos occidentales. Y como ladrón que roba a cabrón, y publica a carbón; Johannes estuvo en la mira ese año, con decir que en protesta no se emitió ninguna publicación, y todo se veía en la red. Greenpeace apoyó el movimiento.

El caso es que Chuchita odiaba las distancias, sobre todo las amorosas. Yoyito era buen rollo, alivianado, buena onda, y cool; pero era más racional con arreglo a fines que Chuchita, que aprendió de los alquimistas a dar lo mejor de sí por amor.

Chuchita, terminó cantando en el primer bar gay pride rainbow travesti del mundo, vestida de hombre que viste de mujer. Los que no la conocían le apodaron "La filósofa" por las pláticas profundas que mantenía con el público. Inventó varios personajes para evadirse: uno llamado Marisela, otro Mónica, Cher, Kylie, Miguel Bosé y Paulina.

Pero los que la conocían se preocupaban. Un día llegó un mensaje de texto instantáneo a la paloma adiestrada. Yoyito que también le hacía a la filosofía y a la metafísica, escribió:

"Chuchita, no sufras... la distancia más corta entre dos puntos, no es la línea recta, ni la curva... es simplemente cero, porque nuestro amor dobla dimensiones, A y B, nunca estuvieron separados..."

Chuchita se inspiró e hizo un manuscrito que publicaría años después, cuando las mujeres pudieran registrar obras. Pero en ese momento soltó una lágrima tremenda, que la hizo cantar como Chavela Vargas.

1 comentarios:

Susanska dijo...

jajaja
no manchees
la adoreeee!♥

cuando me titule
quiero ser como tu
jajaja

saludos nena♥