jueves, abril 02, 2009

Yo tengo la mitad de la culpa en eso.

O tal vez un 70% o un 69.9%

Es un engaño enojarse con el otro, con el que vive del otro lado de la barda, del corazón o del otro lado los ojos. Por eso los amorosos callan.

No puedo ocultar mis celos, ni mi cansancio. Mis ganas de hacer algo que no se parezca a lo de ayer.

Tengo miedo de desconocerme y convertirme en la Pata Gómez de la nada.

0 comentarios: