sábado, mayo 02, 2009

Me recaga que algunos tengan tanta influencia de las telenovelas o las telenovelas tengan tanto de algunos

Cuando se quieren poner regañones o "ponedores de lugar", mencionan el nombre completo del otro.

Si dicen "Liliana" en ese contexto, y si se atreven a agregar un apellido, me parecen pendejamente cunadeloberos. El mensaje es el medio. Decir Liliana, sirve sólo para algunos trámites y para que la gente seria a la que acabo de conocer sepa cómo decirme sin sentirse "igualada".

Aunque a mi no me importe: si mi pasaporte dijiera "Gata Pómez" y esto fuera legal, me importaría un comino.

La gente enojada, que quiere fingir no estarlo y ser muy seria o explicativa, creo que no debería hacer esas cosas estilo Marimar; se ven un tantito ridículos.

(No necesitan decir el nombre de la persona con la que están hablando).

...Ya muy relajados y contentos se ponen a decir diminutivos o apodos.

Supongo que es por eso, que algunos se paniquean con la gripe, mientras la realidad les viene guanga y la esperan sentados repitiendo espirales.

1 comentarios:

marisol dijo...

A mi me asusta mucho que digan mi nombre cuando están hablando conmigo. Me da la sensación de que van a darme una noticia terrible.