lunes, diciembre 21, 2009

De convicciones diferentes

Sexaban. En medio del calor ella mordía el territorio. Al llegar a la cara le expresó:

-Si te propusiera la vida eterna en este momento ¿Aceptarías?
-NO.
-¿Por qué?
- Porque no se si soportaría la vida tanto tiempo...

En ese justo momento, la calentura se extinguió. El individuo sólo llegaría a ser un bocadillo de medianoche.

Provecho.

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