lunes, enero 04, 2010

Un día típico en la preparatoria



Recuerdo muy claramente el estrés al que estuve sometida en el bachillerato. Aprendí y sufrí mucho. A veces me hubiera gustado haber asistido a una preparatoria pública, donde la diversidad fuera más aceptada. Que mis padres me hubieran regalado un carro para hacer una rebeldía bien bonita, con ropa comprada por ellos.

Me hubiera gustado tener muchos novios, y tener más colmillo entonces en la Universidad. Porque déjenme les cuento, cuando yo entré a la Facultad, pensaba que todos eran inactivos sexualmente. Después el lenguaje (oral y corporal) me decía que había cosas en las que no fui tan precoz -aprendí a comer sólidos a los dos meses, a ir al baño a los 2 años, a cocinar, planchar y lavar a los 8, la diplomacía a los 9-.

Yo fui inocente, creo que aún lo soy en muchos aspectos. En fin, recuerdo varias anécdotas, muy lindas, todas, de gente que vivió sus días de preparatoria tal como Aerosmith tiene idealizado. Saltarse clases, pagar en una tienda con fotos homoeróticas, pole dancing, sexo casual con un granjero, bañarse en un charco lejos de la ciudad, etc. Todo el conocimiento que el programa integral de estudios no puede darte.

Qué lindo que tu papá comparta la idea de que hagas un video tan sexy con su música.

P.D. ¡Viva el hedonismo como doctrina! (qué viva la libertad como derecho y responsabilidad).

2 comentarios:

marisol dijo...

Cómo ves que yo seguí viviendo en esa burbuja de inocencia durante la universidad. Sí, grupo de amigos open minded pero con costumbres y estilo de vida ñoño.

No niego que me hubiera encantado también todo lo que dices y que muchas veces lo deseaba, pero actualmente soy muy feliz por poder seguir viviendo en mi burbuja y tener con quien compartirla.

Lily dijo...

(K)