jueves, enero 28, 2010

Cajas de sol sin remitente

¿Algún día podré volver a enamorarme?, ¿por qué debería preocuparme eso? No espero ya nada de nadie. Es el momento de soltar expectativas y volar. ¿Es todo ese coctel de endorfinas en el que estuve sumergida tanto tiempo?


No me había observado. Un cuarto, yo. Hay personas que tienen menos.

lunes, enero 25, 2010

Sobre el cliché de los uniformados

No le quité el atuendo. Desabroché la bragueta. El olor a ciudad de su cuello era suficiente para volar. De manera evasiva, para que yo no sintiera su oficio, fue gentil. Irónicamente yo deseaba fuerza y juegos pesados. Me dice palabritas que mojarían a alguien con ilusiones.

Nadamos en un columpio que desafiaba la gravedad. Como si de múltiples puertas se tratara, los poros se abrían de par en par.  Varios años de matrimonio le dejaron un regalo para mi. Correcto, ritualista, bondadoso y sistemático.  Y yo aprendí a las esposas acostumbradas, a recostarme y dejar que pasaran las cosas. La extraña mucho, pero nunca lo dirá. Ella le enseñó esto. Si nos ponemos estrictos y descorporizados; le estoy haciendo el amor a su ex consorte.

-¿Puedo volver  a verte?

 -No sé.

A mi me desconcentra construir tan rápido la intimidad con alguien. Tengo capacidad, sin embargo necesito que un día me inviten un barquillo de nieve. Otra ocasión al cine, luego un mensaje de texto. Estoy acostumbrada a la cercanía,  aunque no se incluyan los mimos. Pero no quiero cercanía, ni nada.

Sólo quiero que me regale su camisa, como un portaretrato que me he inventado. Él cree que podemos enamorarnos (yo me cautericé hace tiempo ya). Además, un rosario en el espejo y el salami en el refrigerador me recuerdan lo difícil que es el amor moderno.

En la mesita de su cuarto, hay fotografias de cuando tenía mi edad. Si lo hubiera conocido entonces, yo no le cerraba el ojo.  Comienza su día de trabajo, yo escribo.

miércoles, enero 20, 2010

Dos ositos se apareaban

El olor a caramelo que emanaban sus respectivos sexos, reunió a todos los animales del bosque. Nunca antes el arcoiris hizo consciencia de su humedad. Era un espectáculo dulce y tierno, porque los animales no saben de morbo. Ninguna persona lo entendería.

Meses después, la multitud esperanzada hizo fila para presenciar el nacimiento. Las crías estaban rellenas de malvavisco y cubiertas de chocolate.

Los genes suelen engañar a la ciencia.

sábado, enero 16, 2010

Puta de día

Por las noches, dormía plácidamente como bebé.

Salía el sol y su pepita ya estaba mojada, lista para trabajar,

a los clientes les cobraba con  luz,

porque era un alienígena que se alimentaba de orgasmos ajenos.

Después de cada encuentro, se comía dos litros de helado de zarzamoras;

lo acidito y lo dulcesito le hacían olvidar el sabor amargo de haber perdido su nave.

El gobierno pagaba sus gastos mientras no contara su secreto.

miércoles, enero 13, 2010

Los ví mientras se convertían en una estatua

En ocasiones pienso que notaron mi presencia, o escucharon mi mano en la entrepierna. Mi figura es un rombo, húmedo en cada esquina. Pelean por el área de sus cuerpos. Esta ventana cadenciosa, tantos muslos. Pornografía de palabras sucias. Siento un calor intenso en el rostro.

Los seguí cuando entraron al almacén entre risas. Tienen culpa; por sus consortes durmiendo respectivamente en el lecho de la "monotogamia". La culpa los mueve más. Casi no la acaricia, ambos llevan urgencia de leerse en gemidos. La penetra. Ella esperaba sin abrirse. Creo que finge un poco, para jugar y fantasear. No la culpo. Sus gritos son el cuadro perfecto entre las mercancías ¿Me observan? El olor, indescriptible. Sus hijos serán unicornios. No emprenden el vuelo,  mecen la barca al naufragio.

Ella no lo sabe, pero esos trucos para acortar el encuentro son bien conocidos, él lo sabe. Le pide que se detenga y sea más suave. Ella con los dedos, le peina el cabello con fuerza. La saliva de él,  le  acaricia la cara por descuido. Se gustan por el momento que viven, se entienden sin hablar. Mi vientre es el papel donde los pinto, para no tomar fotografías.

Son dos flamencos. Un demonio de buenas intenciones les domina y los libera al mismo tiempo. Lo sueltan , descansan, respiran, se separan y miran el cielo. Han de discutir quién sale primero. Se sacuden la ropa. No volverán a tocarse en la vida o se queman. Como mis ojos esa noche.

Yo los guardo a ambos, como separador de un libro, como un envoltorio de regalo, como una película en beta. Y siempre que reviso el almacén, me recuesto sobre los aires que dejaron. Uno debe guardar ciertos naipes.



domingo, enero 10, 2010

Dentro de la falda

No era de esos hombres cursis. Tampoco cuadrado. Os cuento. Todo fue abierto y directo. Jamás hubo eufemismos, ni insinuaciones, pero tampoco crudeza o falta de estilo. Quedamos de vernos en el café. Me gustó que platicáramos como si no supiéramos lo que seguía. Se burla de mi porque no tomo.

-Eres demasiado pura.
-Olvidas el chocolate.
-Es afrodisiaco, ¿sabías?

Probamos. Su departamento. Tiene el típico sillón rojo y la menor cantidad de muebles y cosas porque desordena rápidamente.

-Si gustas quitarte los zapatos y subir los pies, con confianza. Y te concedo el honor de elegir la película.

Me muestra una colección increíble. Para su sorpresa las he visto todas. Adivino su favorita y la vemos. Reímos de nuevo como si no supiéramos lo que sigue. Vienen los créditos. Viene la piel y el calor. Si algo he de elogiarle de rodillas, es la capacidad que tiene de hacerme sentir que existo en su cuerpo, adentro. Aparecemos en el piso, me quema la alfombra. Aparecemos en su cama. Adivino: algodón egipcio.

Se tomó el tiempo necesario para repasar mi cuerpo como un mapamundi. Con escala en cada capital. Me hubiera gustado conocerle a los 16 años. Es un maestro de la paciencia y el hedonismo. Hasta ahora por mi vida, pasaron hombres con prisa por vivir. El reloj es ahora un ente olvidado. 

Afuera, fuegos artificiales. Los ignoramos. Afuera, tocan la puerta ¿Qué es una puerta? Se reinventan mis labios y mis uñas tienen por fin un uso. Es un buen guerrero. Me invita a dominarlo; con gusto accedo. Toma mis brazos y hace una combinación explosiva con los dientes y boca dentro de mis palmas. Que te lean la mano así todos los días y verás que buen presente y futuro.

Con brillo en los ojos, con el pecho rojo. Mi cuello es un mar de piruetas. Danzamos. Tiene las llaves de la ciudad siendo turista. Sudor. Él huele a otros lugares. Es un árbol, un volcán. Soy un río y  un tornado. De las manos, como siameses unidos por las tetillas, descansamos. Se levanta  y su desnudez a un lado del escritorio sueco me parece lo más natural que he visto. Regresa con una pluma fuente. Toma mi falda y veo que escribe en la parte interna de la tela. Garabatea. Lo miro con la confianza que da estar desnudos y relajados.

-Cuando la uses, mentaliza lo que dice ahí. Y jamás me iré de tu lado.

Desde entonces, el poema de un famoso que escribe secretamente, me acompaña. Hace poco, me dijo: "Si me lo permites, la próxima vez el papel en blanco seré yo". Tremenda zona erógena es el cerebro.

lunes, enero 04, 2010

Un día típico en la preparatoria



Recuerdo muy claramente el estrés al que estuve sometida en el bachillerato. Aprendí y sufrí mucho. A veces me hubiera gustado haber asistido a una preparatoria pública, donde la diversidad fuera más aceptada. Que mis padres me hubieran regalado un carro para hacer una rebeldía bien bonita, con ropa comprada por ellos.

Me hubiera gustado tener muchos novios, y tener más colmillo entonces en la Universidad. Porque déjenme les cuento, cuando yo entré a la Facultad, pensaba que todos eran inactivos sexualmente. Después el lenguaje (oral y corporal) me decía que había cosas en las que no fui tan precoz -aprendí a comer sólidos a los dos meses, a ir al baño a los 2 años, a cocinar, planchar y lavar a los 8, la diplomacía a los 9-.

Yo fui inocente, creo que aún lo soy en muchos aspectos. En fin, recuerdo varias anécdotas, muy lindas, todas, de gente que vivió sus días de preparatoria tal como Aerosmith tiene idealizado. Saltarse clases, pagar en una tienda con fotos homoeróticas, pole dancing, sexo casual con un granjero, bañarse en un charco lejos de la ciudad, etc. Todo el conocimiento que el programa integral de estudios no puede darte.

Qué lindo que tu papá comparta la idea de que hagas un video tan sexy con su música.

P.D. ¡Viva el hedonismo como doctrina! (qué viva la libertad como derecho y responsabilidad).

viernes, enero 01, 2010

Feliz 2010

Que este sea un buen año para todos.