miércoles, septiembre 04, 2013

Pendejadas que uno inventa para divertirse

Una amiga de la secundaria me ha enviado unas historietas que yo dibujaba en 2do grado. Son grotestas, tiernas y sin mucho sentido. Añade al mensaje del e-mail: "Mira lo que encontré! cómo me hacías reir, aún me río cuando las veo. Con cariño, espero que recuerdes tus dibujos".

¡Pero claro que por supuesto que me acuerdo! Tengo memoria de elefante y más para las pendejadas que invento para reír o aquellas de las que luego me arrepiento un poquito.

Una de las historietas habla de la Piru: una loca que creía que todo su cuerpo era objeto de erotismo, menos sus glúteos, por lo que usaba un traje que la cubría completamente toda, hasta el rostro, menos de la parte trasera. Esto le traía más problemas obviamente, por no poder ver con claridad y mostrar la parte mas carnosa.

Otros personajes éramos nosotros o algunos amigos del grupo, pero caricaturizados, elevados a potencias sexuales o características de dudosa antropomorfia (yo por ejemplo: traigo orejitas y bigotes de gato). A una ex-amiga, que decía ser anoréxica y bulímica la dibujé como una calaverita sonriente, vomitando. Yo le mostré ese dibujo y ella se río (siempre pensé que decía estar enferma para llamar la atención, hasta ahora lo pienso).

En esas historietas hay canciones muy lindas: en su momento me parecían agresivas y pornográficas, pero creo que son totalmente adorables.

A distancia, veo que yo era una persona solitaria, que interactuaba mucho, pero que canalizaba las dudas existenciales adolescentes, dibujando y escribiendo.

¿Por qué no me dediqué al mundo de las caricaturas? 

1 comentarios:

Erik Fabio Rodríguez Echeverría dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.